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lunes, 11 de mayo de 2015

DE CAMINOS, DESAYUNOS Y ÉXITOS.

Mujeres, el camino hacia el éxito.

Un título apabullante, ¿no crees? A mí, personalmente me impone. Mujeres y éxito. Sí, dos palabras, simples palabras. Pero difícil medir el éxito. Para unos, es ganar dinero. Para otros, tener un puesto de alta responsabilidad (lo que generalmente conlleva un determinado nivel económico). Para una mujer, todo eso y más. El éxito no sólo se mide por el lado laboral, parece que sólo nosotras, las mujeres, llevemos implícitas según qué responsabilidades. Porque, ¿quién no se ha sentido criticada cuando consigue un ascenso profesional por las renuncias que debe hacer en el plano personal? Críticas que a veces salen de tu propia cabeza....

Para mí, el éxito es llegar a conseguir aquello que te propones. Peeeeero....¿y si no tienes claro qué es lo que quieres? Pues hay que empezar por alguna parte.

Hoy es el primer día de mi nuevo ritmo. Decir de mi nueva vida es demasiado pretencioso. Me gusta más así: mi nuevo ritmo. Es el comienzo del camino. Que no tengo ni la menor idea de dónde me llevará.

Y hablando de caminos, hoy he dado el primer paso: Mi despertador ha sonado a la misma hora de siempre, pero me he levantado de otra manera, preparada para emprender un nuevo camino.

Primero, he hecho el camino al cole, porque por primera vez en mucho tiempo, he llevado yo a mis hijos al colegio. Tengo que reconocer que no es la parte del día en que somos más simpáticos en esta familia: Cepíllate los dientes repetido mínimo 16 veces. Termínate la leche. No, no puedes llevarte las zapatillas rosas con el uniforme....Y así, en bucle. Pero, como diría Dora "¡¡¡¡lo hicimos!!!!" y conseguimos estar en el cole a tiempo. A tiempo de coger el coche y seguir camino a mi desayuno de hoy.

He estado en una conferencia de Laura Baena, que se llamaba MUJERES, EL CAMINO HACIA EL EXITO, organizado por la periodista Charo Izquierdo en colaboración con la Comunidad de Madrid.



En la conferencia, Laura hablaba del papel de la mujer actual, del mundo en el que vivimos, de ese cuento chino que nos venden que es la conciliación y de la problemática que surge en nuestras vidas una vez nos convertimos en madres. Esa dicotomía entre el "lo que quiero" y " lo que creo que debo querer". O, simplemente, "lo que me permiten".

El foro, variado en cuanto a origen profesional, pero todos los asistentes femeninos (esto es algo que debe cambiar, porque las mujeres necesitamos transmitir nuestras ideas y opiniones a los que dirigen todo, que actualmente son hombres en el 99% de los casos) y, en muchas ocasiones, con un papel importante en el tejido empresarial actual.

Se habló de conciliación, surgió (en mi opinión de manera inevitable) la palabra "renuncia". Pero, sobre todo, se compartieron puntos de vista que hacen que tengas fe. Que creas que todo es posible, porque si todas estábamos de acuerdo en que la palabra "renuncia" debe ser sustituida por la palabra "elección", para mí eso ya es un paso. Un paso importante, el primero del camino. ¿Hacia el éxito profesional? Eso ya no lo sé. Pero sí, desde luego, hacia el éxito personal, hacia tener claro que "el que no llora, no mama" y que para cambiar las cosas, hay que unirse, intercambiar ideas, y aprovechar las sinergias que iniciativas como estas nos pueden ofrecer. El proyecto #CONCILIA13F es un buen inicio, que te hace ver que granito a granito se pueden hacer cosas. Por eso, porque tu granito es importante, hay que participar, pelear, reivindicar.

Como dice Laura, "reivindicar no es quejarse". Es luchar y pelear por lo que quieres. Y el camino debe empezar por alguna parte, con un primer paso. Este me ha parecido estupendo. Ahora, a por el siguiente.





viernes, 3 de octubre de 2014

¿TENGO QUE ESTERILIZARME PARA REALIZARME PROFESIONALMENTE?

Soy consciente de que si hoy tengo los derechos que tengo, para empezar hablar en un foro como este y decir lo que me da la gana, es porque otras personas, mujeres en su mayoría, se han dejado la piel por mí para que así sea.

Creo que como mujer y como madre tengo una responsabilidad hacia el futuro, pensando en que mis actuaciones marcarán en cierta medida cómo quiero que sea la vida de las generaciones venideras. Y eso desde mi papel cero representativo. No me conoce ni Rita (salvo los encantadores lectores de este blog, gracias por soportarme) y mi palabra se queda aquí, perdida en medio del 2.0.

Pero hay otras personas que, por su dimensión pública, deberían enfocar sus acciones y declaraciones hacia ese mismo objetivo con un sentido de la responsabilidad mucho mayor.

Ayer, varios medios se hicieron eco de las declaraciones de Mónica de Oriol, presidenta del Círculo de Empresarios, en las que decía "Estamos generando tal cantidad de regulación que yo preferiría contratar a una mujer de menos de 25 años o de más de 45", ha dicho, siendo el punto polémico que evitaría emplear a mujeres en edad de quedarse embarazadas.”

Todas nos hemos lanzado a la yugular de esta mujer, pero releamos el comienzo de la frase. Dice que es debido a las trabas que la legislación impone. La excesiva protección legal de la mujer embarazada o madre y la imposibilidad de despedirla posteriormente (quiero pensar que cuando hay motivos profesionales para ello) por el hecho de ser madre. 

Bueno, pues aun a costa de que la atacada sea yo, quiero decir que no me parece tan malo lo que dice. La pregunta correcta para mí, debería ser ¿porqué es necesaria tal protección ante un hecho natural como es la maternidad? ¿ quizá porque el hecho de ser madre se penaliza en este país cuando hablamos de desarrollo profesional? Me hace pensar que esta mujer lo que ha hecho es decir en voz alta una realidad que debe ser cambiada. Empezando por la posibilidad de flexibilizar los horarios laborales, que la cultura de calentar la silla y de pensar que “cuando más aparezco, más trabajo” no es real. Es evidente que no todos podemos tener teletrabajo (yo podría realizar mis funciones desde casa, pero no el 100% de los días) pero habrá un término medio, digo yo. 

Continúan las declaraciones diciendo “Por eso, si una mujer quiere ser directiva, deberá ser consciente de los sacrificios que exige, ha añadido. Y ésta es su recomendación: "Que se case con un funcionario o con un hombre que le gusten los niños"

Y nos escandalizamos. Normal. Pero estas palabras no son más que un reflejo de lo que piensa la mayor parte de la sociedad. Y en respuesta a ello, así se diseñan las políticas laborales. Además, no son sólo las mujeres las que deben sacrificarse. ¿O es que los hombres que son padres disfrutan al no estar con sus hijos? Parece ser que está perfectamente visto y socialmente sobreentendido que un hombre no tiene vínculos afectivos con sus vástagos....en fin. El éxito, el verdadero triunfo, llegará cuando una persona (hombre o mujer) pueda ser un alto directivo y además ser padre o madre. Que los hay (al menos yo conozco a algunos) pero pocos. Sacrificios hay que hacerlos siempre, pero se trata de conciliar, de equilibrar, de conseguir que se pueda tener lo mejor de ambas partes. Y para llegar ahí hay PELEAR EN EQUIPO.

Ella, como mujer, como profesional de éxito, como madre, debería poner más empeño en que esta manera de pensar se eliminase. Ella sí está en una posición en la que puede hacer fuerza contra estas tristes realidades que hacen que llegado un momento en tu vida te parezca que pierdes todo tu valor profesional, que te enfades por el esfuerzo de haber estudiado pensando “¿para qué?”. Ella, como representante de un colectivo fundamental, el de mujeres y empresarias, debe ser baluarte de esta lucha. Pero parece que ha elegido ponerse del lado contrario. 

A esta manera de pensar, a esa filosofía que cree que la maternidad te convierte en profesional de segunda, hay que desbancarla, echarla a patadas, demostrar (una vez más y de una vez por todas) que quien piensa así se ha equivocado de bando.

Si no, el futuro que nos espera es presentarnos a una entrevista de trabajo con nuestros certificados de estudios y el comprobante de la esterilización.....

martes, 25 de febrero de 2014

COSAS DE CASA

Yo siempre lo digo, y lo llevo por bandera: yo soy #malamadre porque tengo un #buenpadre que me apoya. No uno bueno, no, el mejor.

Moñeces aparte, la realidad es que por mucho
Si no dejo los modelos preparados
mis hijos pueden salir así a la calle...
- que los colores no sean Lo suyo (o al menos las combinaciones de los mismos).
- que no sea capaz de hacer un puñetero  peinado con lazo.
- que sus neuronas se apaguen ralenticen cuando está viendo la tele (no entiendo por qué los cubiertos de la ensalada se quedan chorreando a un palmo de mi plato cuando hablan en la tele, y cuando dejan de hablar, siguen....).
- que no entienda que hay tejidos de verano y tejidos de invierno (que no deben mezclarse a riesgo de parecer un algo a medio camino entre Urkel y en hipster) 

Por mucho que ocurra todo eso, cuando no está, me doy cuenta de las muchísimas cosas que hace.

Porque no se trata de hacer un  reparto al 50%, al menos no para mí. Se trata de colaborar, por lo que siempre digo, el planteamiento es el de un equipo. No todos en un equipo marcan goles o meten canastas, ¿no? Pues en nuestra casa es igual. 

- cocinar: ambos. Aunque él la disfruta y yo no especialmente.

- limpieza: procuramos no tener que hacerla, pero cuando toca, él baños, yo cocina.

- plancha.: mi terreno. ¿Por qué? Porque él tarda 3 horas en planchar una camisa, que suele quedar mal, y encima tiene una etiqueta que dice "no planchar"

- jugar: a ellos les gusta más jugar con su padre. Todavía no entienden por qué mis indios quieren dialogar con mis vaqueros. Mucho más normal lo de papá...." a leche limpia"

- deberes: él. No tengo paciencia.

- extraescolares: él. Definitivamente. 

Bueno, y así podría seguir y seguir. Pero lo que digo siempre, es mi casa, nuestra casa, y nosotros lo hacemos así. En otras casas no lo haréis de la misma forma (sin ir más lejos, en la de mis padres no era ni parecido)

Pero estos últimos 7 días he estado de madre soltera, y me he encontrado haciendo el papel de 2. Eso significa que tras llegar del trabajo, he tenido que jugar-recoger-cocinar-dar cenas-dormir-reñir-acostar-cenar yo sola.(Incluyendo varias noches amaneciendo en el sofá del salón....me ahorro hacer la cama,jajaja)

Además de ser mucho más cansado, me viene a la cabeza lo de siempre: 

- Cuando mi marido se va de viaje, me preguntan que si estoy muy cansada, me comentan que vaya faena. Que enseguida se termina. Normal. 

- Cuando yo me voy de viaje, que no es con mucha frecuencia pero suelen ser entre 7 y 10 días seguidos, me preguntan que con quién se quedan los niños. 

Bueno, pues nada más que añadir, al menos por mi parte. ¿Cómo lo hacéis vosotros? ¿Me lo cuentas?


Y para el que no lo tenga claro, en nuestro caso se quedan con su padre.








lunes, 3 de febrero de 2014

P DE PAULA



Así me llamo. Cuando era pequeña era un nombre que no me gustaba. Nadita. ¿Razones? Ninguna científica, la verdad. 

- era poco original. De mi quinta, hay millones. En un campamento, de 40 niñas, 8 éramos Paula.

- no conocía a ninguna persona mayor que se llamase Paula. No había referente chic.

- hubiese preferido llamarme algo con más glam.....no sé, CandyCandy, Heidy, Barbie.....(ídolos de una época)


Además, nunca he tenido diminutivo. Todo el mundo molón tenía diminutivo o apodo, pero yo nada. Sólo Paula. Bueno, mi padre me tiene en su móvil como Pauliña, mi hermana a veces me llama Pau, otros me dicen Paulova.....pero es ahora, ya de mayor. Cuando realmente importaba, cuando marca tu destino....nada. 

Paula es el nombre de quien pone a su familia por encima y por delante de todo. Pero también es alguien que ha cambiado, crecido. Que cada vez intenta ser mejor, y que poco a poco va dibujando lo que quiere ser, lo que quiere hacer. Algunos de esos planes todavía son sueños sin forma, pero algún día llegaremos.



Paula es nombre de persona que se ríe hasta de su enorme sombra. O sobre todo de su sombra. Es alguien que entra en los sitios que parece que se va a comer el mundo....aunque en realidad por dentro "se hace caquita". Que tiene un complejo de madre de todos, una manía de responsabilizarse de todo, de creer que ella puede encontrar una solución a lo que sea.....Es alguien que se desespera cuando no puede arreglar las cosas. 

También es Paula la loca chalada que sube y baja como un columpio: tan pronto está arriba del todo, como que le entra pánico a caerse....Loca, sí.(por eso entiendo que mis hijos sean como son)

La misma que tiene memoria de pez. La que ahora mismo se ha olvidado de lo que iba a decir....jajajajaja



Y la verdad es que uno nunca sabe cómo definirse, así que mi propuesta en esta entrada del carnaval es que tú seas sincero y me ayudes a ello.(Sin moñeces, por favor ;-)) 




Este es el carnaval de lasonrisademiniyo, y ella nos explica lo que hay que hacer así: Todos cuando oímos un nombre lo asociamos a una persona, que nos cae bien o mal, que nos trae recuerdos, a veces buenos, otras regulares y otras malos, que nos evoca a un sitio u otra época de nuestra vida: colegio, instituto, universidad, localidad donde veraneábamos, amigo de la primera pandilla, que nos hace pensar en una artista, actriz,...en alguien de nuestra familia...


lunes, 13 de enero de 2014

PRINCESAS EXTRAVIADAS

Hace unos días, hablando con dos compañeros de trabajo, chico y chica, comentábamos la situación de muchos de nuestros amigos y conocidos solteros. Os pongo en antecedentes del perfil: Mujer/hombre, pasados los 30. Solteros y sin pareja. 

Yo desconozco totalmente la situación en la que se encuentran, porque estoy casada con la misma persona desde los 26. Sí, fui precoz. Y desde los 29 soy madre. Así que, en cierto modo, la libertad con la que entran y salen, toman decisiones sobre su día a día, son absolutamente libres para hacer y deshacer, me provoca un puntito de envidia. Sana, claro está.

Pero mis dos interlocutores, hombre y mujer, ambos solteros aunque él no tiene pareja y ella sí, coincidían en una cosa: ambos decían que un hombre entre los 30 y los 40, soltero, está en un buen momento en cuanto a "la caza", es decir, que cuando sale, tiene muchas posibilidades de encontrar "plan". Sea para ese día (noche) únicamente o algo más. Porque tiene un target mayor que una mujer en las mismas circunstancias: de 25-45 años. Sin embargo, decían ellos, las mujeres en la misma situación lo tienen más crudo, sea por la "competencia" (entre ellas mismas, que no vamos a negar que somos muy malas cuando queremos) y por la - siempre según los participantes en la conversación- obsesión por encontrar a su príncipe azul a toda costa

Parece ser, y esto lo confirmo personalmente, charlando con mi círculo de amigas, que las mujeres a esta edad estamos en un momento de "se me pasa el arroz", y a toda costa buscamos a ese príncipe. Azul.....bueno, a veces resulta verde rana, a causa quizá de ese empeño por buscar. Si les preguntas qué buscan ellas en un hombre, a veces me da la impresión de que la respuesta será "que sea fértil". Y esto, a estas alturas, no me parece aceptable.

Señoras y señores, que estamos en el siglo XXI. Que yo haya optado por una opción familiar (la de tener una pareja e hijos) no quiere decir que menosprecie otras, ni muchísimo menos. Porque otras no son peores, ni menos valorables. Son distintas; son, simplemente, otras. 

Parece a veces que haya una guerra abierta entre las que tenemos pareja y las que no. Bueno, pues la realidad es que la vida da muchas vueltas, y no siempre (mejor dicho, casi nunca) las cosas salen como las has planeado. 

Ya no sólo el que ahora no tengamos pareja, quizá la hemos tenido, pero ha sido príncipe sapo. Quizá nos iba muy bien, o eso creíamos, pero un día nos hemos dado cuenta de que no era ESTO lo que queríamos. Puede que simplemente no hayamos dado con la persona, con TU PERSONA. O que ya no esté contigo....

Lo que está claro, al menos para mi, es que no eres menos mujer ni menos persona por no tener pareja. Eres TU. Y si tienes dudas, y no te encuentras, te presento un proyecto de una amiga fotógrafa. Se llama - mi amiga- Mara Sáiz. Lleva ya unos cuantos años en esto de la fotografía, y podéis visitar su página de FB aquí

Estas son algunas de sus fotos, para que veáis que preciosas son.







Y esta es Mara, también preciosa (la foto y la modelo)


Mara tiene en marcha un proyecto que se llama PRINCESAS EXTRAVIADAS,  y os adjunto un extracto de lo que está tratando de llevar a cabo y la manera de participar en él.



Espero que todas las princesas extraviadas que leen esto encuentren un sitio para ellas aquí.

EXTRACTO DE PRINCESAS EXTRAVIADAS

Quiero que compartamos lo que somos y lo que sabemos, y que crezcamos juntas. Porque somos muchas. No os hacéis una idea de las mujeres tan maravillosas que ya son una parte esencial de este pequeño gran proyecto. Mujeres que aún esperan a su príncipe, mujeres que lo han perdido, mujeres abandonadas que creyeron haberlo encontrado, mujeres que se han rendido, mujeres con miedo a quedarse solas, mujeres casadas con príncipes que resultaron ser sapos, mujeres endurecidas que no quieren o no pueden volver a amar e incluso mujeres que no han amado nunca. Y todas y cada una de ellas (vosotras) son PRINCESAS.
Quiero conocer vuestra historia, quiero leer vuestro cuento antes de dormir.
Las que ya me habéis escrito, habéis removido alma y corazón para contarme quiénes sois y qué ha pasado con vuestro príncipe azul. Recibir vuestras cartas y sentiros tan cerca ha sido de las cosas más emocionantes que he vivido nunca. Sois todas absolutamente diferentes, es increíble la cantidad de matices que os colorean y cómo en sólo algunas líneas habéis logrado dejar vuestra huella.




miércoles, 29 de mayo de 2013

A-Z DE LA MATERNIDAD......C DE CONFLICTO.....interior

Esta temporada podría llamarse "existe un mundo más allá de escribir posts solitarios en un blog". Vamos a por nuestro primer carnaval.......¡¡¡Trimadre, te deseo lo mejor!!!
A los que no sabéis qué es esto, pasaos por el blog de Trimadre a los treinta http://trimadre.blogspot.com.es/

 http://trimadre.blogspot.com.es/


Conflicto.

Existen muchos sentimientos que nacieron en mí con el bebé cuando fui madre por primera vez. Una clase de amor que no sabía que podía existir, tan enorme y tan descontrolado que daba- y da- miedo. No me podía imaginar que algo como lo que sentía fuese posible. También mucho miedo, a no saber hacer las cosas, a fallar, a todo, en realidad. Me imagino que lo normal en una primeriza, y aunque me habían hablado de estas cosas, yo pensaba que a MI (superwoman) no me iba a pasar. (Vaya, que yo de sobradita divina, para no variar)

PIIIIIIIII. Error. No sólo fui una primeriza de casi libro (atacada con las medidas de los biberones, histérica esterilizando cosas, comprando cremas de precios brutales para la pielecita del bebé, etc etc.) si no que, durante un tiempo me volví loca. Pero de atar.

Todos o, mejor dicho, todas, te cuentan la maravillosa experiencia que es ser madre. Lo fantástico que es poder disfrutar de tu bebé a todas horas durante 4 meses, sin nada más que hacer que cuidarlo. ¿Cuál fue el problema? Pues ese, el “sin nada más”. ¡¡¡¡Madre mía!!!! Ahí empezó mi locura: adoraba a mi bebé, pero todo lo bueno, si mucho……24 horas, 16 semanas, demasiado. Cuando mi querido príncipe azul llegaba a casa del trabajo, eso se convertía en un monólogo casi. 

Él me decía “ ¿y qué has hecho hoy?” A lo que mi respuesta solía ser “¿tú qué crees?. No me he duchado hasta las 11, cuando lo he conseguido, ya le tocaba el siguiente biberón, y cuando se lo he dado ha vomitado y he tenido que volver a ducharme, así que no he podido bajar a nada y no he podido comer y cuando iba a descansar porque esta noche ha sido horrible, el bebé se ha despertado y ya no he podido. Y luego otro bibe, y cambiarle las cacas y más tarde me he puesto a limpiar los cristales y………


Yo le decía (arrepentida y culpable por ese ataque inmerecido) “¿y tú? ¿qué has hecho?” 
A lo que él respondía “nada, un rollo, lo de siempre
Y ahí saltaba la tigresa de nuevo. 
Pobre marido, lo que tuvo que aguantar.

Pero la conclusión de todo esto es que para mí ser madre supone un conflicto. Uno conmigo misma, porque hay momentos, sobre todo al principio, en los que me resultaba difícil compaginar mi situación como madre y los deseos que eso despertaba, con mis anhelos y aspiraciones profesionales. No veía la manera de compaginar ambas cosas, y eso provocaba esa especie de locura que me poseyó durante unas semanas. (Yo creo que ayudada por mis hormonas locas de postparto)

Porque la pregunta era ¿soy una mala madre por querer no ser sólo una madre? Quiero a mi bebé por encima de todo, como hacen las buenas madres maravillosas que me encuentro y me comentan lo felices que son con su baja. Pero también quiero trabajar, quiero conseguir más profesionalmente, quiero estar satisfecha con mis avances, quiero…..quiero más. Quiero todo. Y quiero dejar de sentirme mal por querer estas cosas que- por lo que yo imaginaba entonces- era antinatural querer.

Y ese era mi conflicto interior en ese momento.

¿Lo he resuelto? Bueno, 2 hijos más después, me tomo todo con mucha más calma. Adoro a mis hijos, por encima de absolutamente todo, tengo una familia estupenda. Tengo un trabajo que me da satisfacciones y quebraderos de cabeza. A veces estoy hasta el gorro de los niños y quiero salir pitando a trabajar. Normalmente me pillo unos globos tremendos por no poder llevarlos o recogerlos del cole, y no participar más de su día a día. 

En fin……soy un conflicto con patas…..pero intento superarlo.







jueves, 11 de abril de 2013

DESCUBRIMIENTO SOBRE LOS HOMBRES

Me he hecho un lío: yo siempre había discutido con los demás sobre si hombres y mujeres somos diferentes o no (yo siempre había dicho que no), hasta que llegó el momento de admitir la realidad. Si. Somos diferentes en muchas cosas......en general, claro.

1- Nosotras damos muchas vueltas a las cosas, ellos - siempre en general- no suelen completar el primer rodeo. 

2- Nosotras solemos depellejarnos por la espalda, ellos - menos en general- se saludan insultándose (¿¡¡¡qué pasa, tronco!!!? ¡¡¡joder, cada día estás más calvo y más gordo, joputa cómo te quiero!!!).

3- Nosotras nos fijamos tanto en los chicos como en las chicas. En ellos valorando la mercancía, en ellas valorando la amenaza. (noooooooooo, no lo neguéis). Y de aquí al punto 2, un instante.

4- Nosotras somos mucho más sentimentales que ellos.....bueno, esto es discutible, porque hay cada llorica quejoso por el mundo adelante.....

5- No es raro que alguna de pronto deje de hablarte, o esté más seca.....está enfadada por algo que hiciste/dijiste/moviste.....¡¡quién sabe!!. Porque nunca te ha dicho nada. Sin embargo, para un tío, si es una gilipollez, que se quede ahí, con las demás gilipolleces. Olvidada.


Bueno, y mil millones de cosas más (y mucho menos insustanciales que todas las anteriores)

Pero me he llevado un sorpresón. Por temas de trabajo suelo visitar las webs de revistas de moda y actualidad. Lo normal: Telva, Elle, Vogue......Y como buscaba sobre temas masculinos me dije "pues vamos a ver qué revistas hay de hombres".

Primer problema: revistas de hombres.....me vienen nombres que van desde Playboy y Penthouse a Jara y Sedal. Y la de las vecinitas, que no sé como se llama.


Esto lo solucionas rápido con google. 


¡Ah! vale....si hay muchas.....Entro, miro, y ........son lo mismo que ¡¡¡Cosmopolitan!!!

Bueno, Esquire parece un poco menos así, pero las demás que he visitado......jajajajajjaa. 

Ahí van algunos de sus artículos:









Pero vamos a ver.......no os engañéis.....














jajajajajajajajaja. Divertido, estoy de acuerdo.




Sin sorpresas




Me encaaaaaaaanta, jajajajajajjaja












Y, para terminar, un artículo de relleno que me hace pensar que el periodista es un crack. No por haberlo escrito, si  no por haber convencido al editor de que lo publicase. 

lunes, 8 de abril de 2013

MOMENTOS PANTOJILES



Cuando yo tenía 23 años, tú tenías 17. Yo era mayor, y tú todavía pequeña. Me fui a estudiar fuera, y ya no volví a casa. Eras una de "las niñas", una de las pequeñas. 
Por supuesto que éramos hermanas, buenas hermanas, pero en la distancia. 

Con el tiempo, yo me hice mayor (muuuuuuuy mayor), demasiado, y tú creciste, y te fuiste también de casa. Estábamos cada una de las 4 en una punta de España, e incluso de Europa en algunos momentos. Pero siempre ahí.

Comidas familiares de vez en cuando, vacaciones, alguna visita.
Empezaste a volar, literalmente, y te fuiste a vivir por tu cuenta. Canarias, Palma, Madrid.....siempre de acá para allá. Pero era lo normal, todos estábamos acostumbrados.

Hasta hace dos años. Ahí me di cuenta de lo mucho que te echaba de menos. Te viniste a vivir conmigo, participaste de mis "idas de pelota" (yo, sí, la causante de todos los males del universo), me ayudaste, cuidaste a los niños. Te portaste como la mejor hermana. Pero también como la mejor amiga.

A todo lo bueno se acostumbra una, y nunca hubiese pensado que te iba a echar tanto de menos. ¡¡¡Pero si aun no te has ido!!!
Ahora estás en mi casa, terminando de preparar las maletas, antes de empezar una etapa súper emocionante. Sé que te va a ir genial, pero te voy a echar tantísimo de menos......a los dos. En muy poco tiempo los dos os habéis convertido en algo muy importante para mi, y saber que os tenía al lado (debajo, literalmente) me hacía sentir muy bien.


Aunque hoy estoy muy triste, porque egoístamente no quiero que os vayáis, estoy convencida de que esta etapa va a ser genial, os lo vais a pasar pipa, y va a ser muy positiva para vosotros. yo, en vuestro caso, haría lo mismo, sin duda.
Pero es que está tan lejos.....vais a estar tan lejos......
De todas maneras, este momento pantojil es para mi propio desahogo, y para decirte que ¡¡¡te quiero muchísimo!!!
Y para decírtelo desde aquí, desde la distancia, porque si llego a hacerlo en casa, contigo delante, la hinchazón de ojos no me hubiese dejado conducir. 

¡¡¡Ay!!!, ¡¡mi paquirrina!!!! Disfruta, que os lo vais a pasar genial.

Te quiero.