Mostrando entradas con la etiqueta mujer. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta mujer. Mostrar todas las entradas

viernes, 15 de enero de 2016

COSAS QUE ME GUSTAN Y COSAS QUE ME MUEVEN 15/01/16

Pues bienvenidos a un nuevo año. Y bienvenidos a esta casita que es el blog.
De nuevo, recopilo cosas que me han gustado y que me apetece compartir con otros.
¿Te animas a contarme qué cosas te gustan y qué cosas te mueven?

Allá vamos con las de esta semana.

#COSASQUEMEGUSTAN

  • Las video recetas de Tasty. Encuentro dos fallos: muchos ingredientes son desconocidos para mí, y las recetas son todas de "cebo", es decir, para ganar calorías. Pero reconozco que me encanta verlas, ver lo fácil que parecen y reirme con su gritito final.

  • Las feria Compritas Comuniones, para aquellos que busquéis ideas para la Primera Comunión de vuestros hijos. Se celebra en Madrid, este fin de semana, y estará mi amiga Victoria de Yo te lo guiso, tú te lo comes.


  • Objetivo Nido Vacío:  Es un blog con el que me parto de risa. Su protagonista es la bomba: encantadora, abierta y, sobre todo, una persona con la cabeza en su sitio. Nos mete miedo muestra lo que nos espera cuando nuestros niños ya no sean tan niños....



#COSASQUEMEMUEVEN



  • The Free Me Project. Isabelle ha sido todo un descubrimiento. Ya la seguía en RRSS, pero un desayuno mañanero y una charla, aunque breve, descubren mucho más. Un proyecto que incluye gran parte de su experiencia profesional como coach, vital como persona y madre, como mujer y como mujer trabajadora....Una pizca de cada y un café, y muchos puntos comunes. Ofrece su ayuda para darte el empujón que necesitas y llegar a sentirte liberada en ese aspecto que tienes un poco (o un mucho) atado y amarrado de forma que no sabes cómo desanudarlo. Te animo a que la conozcas más. Yo la veré en la cena de Cenas Adivina del día 29 de enero. Ya os contaré qué más descubro.....


  • Volvemos con el tema de la conciliación. En la apertura de las Cortes, hemos visto a una diputada aparecer con su hijo bebé en el Congreso. Más allá de que muchos "podamos" verlo como un acto con cierto afán de protagonismo y ganas de salir en la foto, me quedo con lo positivo de esto: hemos dejado el tema de la Cabalgata de Reyes, ya cansino y agotado, y se ha puesto encima de la mesa de nuevo el tema de la falta de conciliación laboral y familiar, para muchas personas, en este caso para las madres. Quedémonos con esta acción como un símbolo, un acto que ha servido para poner en el orden del día un tema que debe ser tratado y no cojamos el rábano por las hojas....Vamos a sacarle partido y a seguir hablando de ello. Porque yo quiero un futuro mejor, y para eso hay que trabajar desde el presente.

jueves, 23 de julio de 2015

Reinventarse, esa bonita idea.

Yo creía que esto de pensar iba a ser más fácil. Pensaba que, cuando el nivel de agotamiento mental estaba por encima del 200%, bajabas el ritmo, desconectabas, y ¡¡¡ale hop!!!,  las ideas acudían a ti cual fuente de inspiración loca, haciendo cola en la entrada de tu mente. 


Pues, una vez más, tengo que decir que me he equivocado. Aquí no hay ni una idea, ni una mísera pista.  ¿Será el verano? ¿Será que mis neuronas todavía están de vacaciones? Pues la verdad es que no lo sé, pero ahí sigo, sin inventarme y sin descubrirme.  Eso sí, relajada estoy a tope. Demasiado relajada, podría decirse.

Cada vez que cuento mi situación, la pregunta siguiente es "ah, ¿entonces vas a emprender?". Lo cual es una bonita manera de decir si me voy a montar algo. Bueno, sí, efectivamente, un circo. Porque llegados a este punto, 2 meses después de "la decisión", sigo más o menos igual de perdida. 

Puedo pintarlo bonito, es cierto, y sin mentir. Tengo más tiempo para pensar, para estar relajada, para disfrutar de mi familia. Por primera vez en años, voy a irme de vacaciones 4 semanas seguidas, sin volver ni un día a la oficina. No estoy como las locas intentando buscar soluciones de última hora porque me falla la canguro, o porque tengo que salir de viaje. Todo esto es verdad-verdadera. Estoy disfrutando un montón de esta etapa de "parón". 

Pero....Ese maldito pero. Ahora hace buen tiempo, los niños están de vacaciones, la piscina abierta, en unos días cambiamos de escenario. Sí, es genial. Pero ¿qué pasará en Septiembre? Cuando de nuevo estén en el colegio y empiece a llover o hacer frío, cuando a las 6 de la tarde sea de noche. Ay, omá, no lo sé. Y ese punto de incertidumbre es lo que realmente me mata. Yo, con lo caótica que soy para algunas cosas, y lo cuadriculada que me vuelvo para otras. Lo de siempre, bipolar total.

Mientras tanto, hay personas que me ayudan sin saberlo, entre ellas Nuria Perez, que parece que me esté viendo por un agujerillo y actuando como mi coach particular en este video blog.  Nuria, ¡te necesito! ( incluso más que a Ruppert el peluquero, lo cual ya son palabras mayores)


En fin, que me voy a dar unas vacaciones también mentales, de esas de no pensar en nada en absoluto y, simplemente, disfrutar. Y a la vuelta, podré decir como el anuncio "vuelve a casa, vuelve"....pero no por Navidad.



Feliz verano, nos vemos a la vuelta.


viernes, 8 de mayo de 2015

SALIENDO DE LA ZONA DE CONFORT

¿Qué harías si te diesen la posibilidad de saber tu futuro? ¿Aceptarías? Yo pensaba que sí, pero en realidad ya no lo tengo tan claro. Bueno, sí lo tengo claro: no quiero saber....todo. Pero un poquito estaría bien.

¿Recuerdas aquella sensación de no poder más, de retortijones en la tripa, cuando sabías que ibas a ver al chico que te gustaba y eras capaz de reconocer "señales"?  Se pasaba mal, sí, pero una vez pasados los primeros momentos, saliese como saliese la cosa, venían otras sensaciones, no era lo mismo. Podías llegar a enamorarte, odiarlo, olvidarlo.....pero esa sensación de " y si...." no la vuelves a tener.

Hay etapas en la vida a las que no sabes cómo enfrentarte. Parece que todo va sobre ruedas, pero no es así, es más bien, que la inercia te lleva. Tú no haces nada más que dejarte caer...De pronto, te encuentras en una llanura, una planicie que no te permite ir hacia delante ni hacia atrás salvo que tú hagas un movimiento. En esas situaciones, en las que tienes que andar, ya no vale dejarse caer. Porque caer siempre es hacia abajo. Hay que subir, salir del hoyo.

Pues ahí sentía yo que estaba. Y, en pocas palabras, "ni p´alante, ni p´atrás" . Y había que decidir.

No es sólo procrastinar, es tener tener miedo. Miedo a equivocarme, a no salir adelante, a tomar decisiones erróneas.....y mientras tanto, el cansancio se acumula, físico y mental. 

No lo ves nada claro.....Hasta que un día haces pum. Literalmente casi. Y ese pum, además de dejarte hecha una piltrafa, te hace ver claro. Hace que te des cuenta de que así no. No puedes intentar seguir dando el 500% en cada cosa constantemente. No puedes porque es imposible. No hay cuerpo que aguante. No te has dado cuenta, pero esa constante de poner todo lo demás por encima de ti, de dejarte la última en la lista, te ha hecho daño. No eres la madre de todos. No eres responsable de todo. Aunque sí de mucho. Pero eso puede pesar, pero no impedirte avanzar a la hora de perseguir aquello que quieres. Aunque ahora mismo no tenga nombre ni forma.

Hablando de todo esto, alguien enfadado conmigo, me dijo una cosa que me ha dado mucho que pensar: Deja de ser eso que crees que los demás esperan de ti, deja de vivir para contentar a los demás, y empieza a ser como tú quieres ser. Vale que "cómo tú quieres ser" en esta conversación era "como yo creo que quieres ser" pero la frase es sabia, de todo se aprende, sobre todo de personas más sabias que tú, y yo me la apunto. (besos a pesar de todo, ya sabes quien eres ;-))

Y he decidido hacerle caso. Me hacía falta ese empujón, esa "patada en el culo", para poder tomar una decisión. Ahora siento ese cosquilleo, esa sensación de "¿me gustará mi nuevo yo? ¿conseguiré darle la vuelta a la tortilla?". Por muchos "y si....." que haya, ahora tengo claro que me tengo que mojar, tirar del carro con mis manos, e intentar ser yo la que dirige el camino.

Tengo suerte. Y miedo. Pero sobre todo suerte. Suerte de poder decidir. Suerte de tener a mi lado a una persona que me apoya incondicionalmente. Eso es lo fundamental. Y creo que estoy a tiempo. A tiempo de cambiar cosas. Mis cosas. De ver más claro y mejor. Espero aprovecharlo bien.

Y a todos los que me habéis apoyado, GRACIAS 

miércoles, 1 de abril de 2015

LA MUJER DE ATILA

Hoy hace 4 años que llegaste a revolucionar mi vida.  Te llamas Bárbara, y haces honor a tu nombre. Eres como los bárbaros de los tiempos de Roma, una especie de Atila que no deja títere con cabeza allá por donde pasa.

Desde antes de nacer ya diste guerra. Llegaste sin avisar, para romper todos los planes meticulosamente hechos: nos cambiamos de ciudad, yo busco trabajo, niños al cole, casa nueva con el número de habitaciones perfecto, marido que se va 9 meses fuera y sólo viene los fines de semana.....Y de repente decides que quieres tu sitio. Primero, pánico, no soy muy buena en los primeros momentos cuando me cambian los planes. Pero enseguida me fuiste enseñando. 

Recuerdo el día que nos dijeron que ibas a ser niña....jajajaja, vaya risas cuando el médico nos vio la cara y dijo "¿no os hace ilusión? ¿no queríais una niña?" Pues claro, hombre, pero con dos niños ya no contaba con la posibilidad de cambiar de calzoncillos a braguitas.

Desde pequeña ya tenías las cosas claras. Nada de 6 tomas, no. Tú dormías toda la noche, y no había manera de despertarte para comer. Además, hasta que no pasamos a los sólidos, lo tuyo con los bibes fue una relación de amor-odio. Y tu mala leche....jajajajajaja. Mi hermana decía, cuando te veía lanzar los chupetes con cara de mal humor y chillar porque no hacíamos lo que querías, que si hubieses sabido hablar no serían halagos lo que saldría de esa boquita.....

Y así, mi querida bipolar, como yo te llamo porque tus cambios de humor son dignos de estudio, has llegado hasta aquí. 4 añazos, deseando con ilusión que llegue esta tarde y nos veamos (sobre todo por el regalo, seamos claros, que a los 4 años no vamos a pedir más), mientras estás en casa planificando tu día. Según tú, nos vamos de vacaciones y viene tu padre "sólo porque es mi cumple".



Cada vez te gusta más estar conmigo, imitarme, jugar a ser mamás y contarme historias...porque eso sí lo has heredado de mí: hablas por los codos. Y por eso mi responsabilidad es grande. Evidentemente, tengo que ser ejemplo para todos mis hijos, pero parece que tú, por el hecho de ser mujer, te fijas más en determinadas cosas. Pues te prometo que YO MATARÉ MONSTRUOS POR TI, y por tu futuro.



Eres la más pequeña, la niña de todos. Nos tienes dominados, a los que más a tus hermanos, y es que, ¡por donde pasas no crece la hierba!. Y si a los 4 años ya estamos con estas luchas, no quiero pensar en el futuro y en la adolescencia que nos harás sufrir y sufrirás....

Pero te estás haciendo mayor, y me gustas. Cada día me gustas más, si soy sincera. Sigues teniendo esos ataques de mala leche, pero después de un rato del berrinche, te prodigas en mimos, caricias y pides perdón...eso debe ser parte de hacerse mayor, ¿no? 

Como tú dices, no eres la más pequeña, si no la menos mayor de todos. 

FELICIDADES


martes, 10 de marzo de 2015

EL PODER LA MUJER, EL PODER DE LAS MUJERES

No soy la primera, ni es la primera vez, que hablo de la conciliación laboral.  Y sigo en mis trece y repito que debe ser una aspiración de todas las personas, independientemente de su status familiar y de su género. Todos tenemos una vida. Una que va más allá del trabajo, por mucho de que algunos tengan la suerte de tener un trabajo que les satisfaga. 

En mi caso particular, el mío, mi trabajo, no está del todo mal en cuanto a horario (de 8-17.30, con 1.5 h para comer) pero, aun sabiendo que tengo suerte comparado con otros, ese mismo horario no me permite llevar ni recoger a mis hijos del colegio, y en esa hora y media de descanso entre la mañana y la tarde no puedo ir a casa porque trabajo en la otra punta de la ciudad. Esto me obliga a recurrir a ayuda externa: una persona que se quede con mis hijos por las mañanas cuando yo me voy, y les lleve al colegio. Y lo mismo por las tardes. Si quiero trabajar fuera de casa, claro.  Y ya os adelanto que quiero hacerlo.

La semana pasada, con motivo del Día de la Mujer Trabajadora, el diario 20 minutos publicó este artículo en el que participé contando mi experiencia sobre la falta de conciliación y la (en muchos casos) existente discriminación laboral por el hecho de ser mujer. Yo conté mi realidad, sin tapujos, y hablé de mi día a día. Si leéis los comentarios....En fin, hay de todo, pero no son halagos precisamente. 




No vengo a justificarme, porque no creo necesitarlo, sólo quiero hacer una reflexión sobre este tema. Veo que las personas estamos empezando a asumir una peligrosa mentalidad derrotista y conformista que hace que muchos, en general mujeres, renuncien a su vidas profesionales ante acusaciones de ser malas madres (que no malasmadres) y pretendiendo crear un sentimiento de culpa por su pretendida ausencia o falta de interés e implicación en su maternidad, por el hecho de tener aspiraciones personales que van más allá de la maternidad en sí misma. Que muchas nos enfrentemos a esos momentos de conflicto absoluto de los que habla Nohemí Hervada aquí, y que te llevan a mirar a tu padre cuando le acabas de hacer abuelo y preguntarle ¿Para qué he hecho todo lo anterior? ¿De qué sirven mi esfuerzo, mi dedicación y el carácter ambicioso que me has inculcado, ese ansia por alcanzar objetivos?  (basado en hechos reales)

PUES NO ME DA LA GANA.  No quiero tener que enfrentarme a esas preguntas cuando yo sea abuela. No me da la gana de dejar que sean otros los que deciden por mí sobre "lo que debería ser y hacer". Soy yo quien tiene que decir "qué quiero", y buscarlo entre los "qué puedo". Entre todo ello, mi ideal sería no depender de terceras personas, poder organizar mi vida de otra manera, hacer jornada intensiva de lunes a viernes y así, al menos, poder recoger a mis hijos en el colegio, o ir a tomarme un café con amigos o mi pareja. Poder compaginar mejor mi vida personal con mi vida familiar/social. Ese es el "qué quiero", pero la realidad, la mía, es que por ahora estamos en un "qué puedo" en el que no todo es tan perfecto. 

Pero es que nunca nada lo es...lo que hay que hacer es intentarlo y nunca, NUNCA, darse por vencido.

Las mujeres somos poderosas. Y acabo de (re)descubrirlo. Más vale tarde que nunca, ¿no?. No es necesario pisar una alfombra roja ni ser Patricia Arquette para serlo. No hace falta que venga un periodista y me pregunte  por mi vestido y que salten voces en mi defensa con la campaña #ASkHerMore.(mi papel de Musa todavía no me lleva por esos derroteros, jajajajaja). Mi día a día me demuestra mi poder.



Es cierto que suelen llamarnos "el sexo débil " y que, durante mucho tiempo pensé que había algo de verdad en esa expresión.  Pero ya no.  Somos muchas veces "la mujer de" y, muchas veces, algunas podemos sentirnos poco por nosotras mismas. Ahí ya entra en juego el criterio de cada una para elegir una pareja que piense igual que tú (yo la tengo)

Si has leído mi entrevista, quizá te has sentido identificada, y es que somos muchas, para lo bueno y para lo malo. Según datos extraídos de la encuesta #CONCILIA13F, más del 50% de las mujeres encuestadas que trabajan mencionan haber tenido experiencias negativas desencadenadas por su maternidad. Es triste decirlo, pero soy parte de ese "más del 50%." 


Pero no es menos cierto que tenemos poder. Somos poderosas. Soy poderosa. Y por eso me quiero unir a otras mujeres con poder. Porque como decía la famosa frase de La Bola De Cristal " SÓLO NO PUEDES, CON AMIGOS SÍ". Por eso, porque "con amigos sí" me declaro fan incondicional, hooligan, o como quieras, de iniciativas como la de #CONCILIA13F  de El Club de las Malasmadres (esta vez sí, malamadre todo junto)

Las primeras conclusiones de la encuesta del Club han sido...nefastas. Si quieres leer el resumen de las mismas, lo puedes hacer aquí .




En cuanto a mis conclusiones....son estas: 

Porque tengo poder. 
Porque soy poderosa. 
Porque somos poderosas. 
Y juntos podemos cambiar las cosas.