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lunes, 24 de junio de 2013

SUSAN DEY Y ANGELA RODICIO.....o mis ídolos de juventud.

Cuando yo era pequeña, me pirraba por ser abogada. Pero no una abogada cualquiera, sino una de las de mi serie favorita en esos momentos. La ley de Los Ángeles. Ya me veía yo, entrando en el supermegaedificioquetecagas, donde en uno de los pisos más altos estaba mi despacho, junto al de un pedazo de macho ibérico (por favor, relee esta última expresión con acento de Chiquito de la Calzada, se lo merece), por más que estuviésemos en USA.




Pero también tuve mi temporada de periodista. ¡Ja!, no, no vayáis a pensar que ahora me estoy desquitando escribiendo un blog chorras para compensar mi frustración. Para nada. Porque yo, lo que quería ser, era reportera de guerra.  Quería ser la Ángela Rodicio de turno. Recuerdo cuando cayó Ceaucescu, qué envidia me daba la muy….(voy a mirar en Google en qué año fue esto…..¡1989! yo tenía 16 años…..qué repelente, coño, ¿quién a los 16 está enterado de la caída de nadie que no se produzca en una discoteca…..?) ((CORRECCCIÓN: TENIA 13 AÑOS, ASÍ QUE LA FRASE ANTERIOR DEMUESTRA LO PEDORRA QUE ERA Y PORQUE ME INCLINABA POR UNA CARRERA DE LETRAS))

Se aceptan análisis psicológicos sobre este comportamiento. Yo parto de la base de que la causa es que en casa me decían siempre que yo era la mejor....y por lo que veo ahora ellos son los culpables de que yo alentase este tipo de pensamientos gilipollas tan elevados. 


Pues bien, ahora veo que mi grado de repelentez se agudizó con el pasar del tiempo, porque finalmente, abandoné mi idea de ser reportera de guerra por unas razones muy lógicas para una pedorra chica de 17 años: uf, complicado tener una vida así para siempre, viviendo de un lado a otro, y sin estabilidad- y decidí volver a la idea original: ser la chica del supermegaedificioquetecagas, pero en edición mejorada. Claro, porque además de abogada me imaginaba yo un rollo tipo Armas de Mujer (ya sabéis, yo era Melanie, claro, nada de Sigourney Weaver, por Dios!) y me imaginaba diciéndole a mi recién conocido jefe (por supuesto enamoradísimo de mí y que casualmente se parecía Harrison Ford pero a la española) algo tan natural y absolutamente profundo como en la peli “tengo una mente para las finanzas y un cuerpo para el pecado” o  “si quieres que te tomen en serio, lleva un peinado serio”   mientras sonaba de fondo “Let the river run”. (Tenéis que entender que, para mí, en ese momento de mi vida, ambas frases seguramente tendrían la misma trascendencia….qué horreur)


Vamos, que yo lo flipaba demasiado. Por suerte, con el tiempo he ido suavizando ese estado de permanente estupidez en el que vivía....y con el que tanto disfrutaba, porque era genial imaginar todas esas historias (con macho ibérico incluido en el pack, por supuesto).

¿Qué hice? Pues estudié Derecho, me lo pasé muy bien, conocí a mucha gente, me encantaron algunas asignaturas, otras las odié profundamente y a estas alturas no sé para qué sirven (¿¿¿¿Derecho natural????¿¿¿Filosofía de 5º??? . Lo llevé curso por año (ser repelente se lleva en la sangre y es imposible eliminarlo totalmente de golpe)……y decidí al terminar que eso no era lo mío. Que no sabía qué era lo que quería, pero ejercer, al menos por el momento, no. Porque yo nunca he sido fan de nada, pero tampoco he tenido ninguna vocación.

Azíndeque me fui a estudiar inglés, hacer un máster …y la pequeña Rodicio que estudió para Garzon(cilla) trabaja en el departamento  internacional de una empresa comprando cositas a gente que está al otro lado del mundo, y que lo más emocionante que hace es irse de vez en cuando de viaje a sitios que están allí mismo, en el culo del mundo para poder discutir en persona y pedir "balato, balato".





miércoles, 20 de marzo de 2013

LA TAPA 710


¿Sabéis el chiste de la tapa 710? ¡Sí, hombre! Uno de los chistes machistas pero graciosos. Es una chica que va al taller a comprar la tapa 710. Y le dicen que no existe. Ella venga a insistir, que su coche es muy moderno y que ahí son muy de pueblo y no saben.bla bla bla...la tapa 710 es la tapa que pone OIL vista del revés... Bueno, pues yo hace poco protagonice un momento 710.

Uno de varios, claro.
Llego a casa, y como si yo fuese Alicia Klopowitz, gafas de sol puestas, Blackberry en mano, la consulto antes de bajar del coche. 


Para aparcar en mi casa hay una acera en batería con una pequeña inclinación, y allí dejo el coche. Me bajo y cierro mientras sigo mirando la bb y enviando un rapapolvo en inglés al chino de turno. Si lo pienso, la estampa es tan chic!


Y me dirijo al portal.


No sé cómo, por el rabillo del ojo que dejan libres mis súper gafas de sol veo acercarse un coche azul conducido por una chica, que se para en seco en medio de la calle y pienso "ya está, la típica negada que no sabe calcular el espacio para girar"


Hasta que veo un coche rojo enano que lentamente- en mi descargo- se desliza hasta quedarse parado en medio de la calle....


¡Ahora entiendo la cara de la tipa! ¡El coche no tiene conductor!
¡Coño! ¡El freno de mano!


Me hago la despistada y rezo porque el del bar de abajo- que casualmente está con el conserje en la terraza enfrente de esa en que la que ha terminado mi coche- no se haya fijado...ilusa!!!


Y ràpidamente me lanzo dentro de mi coche, lo arranco y aparco, esta vez bien.


Bb en mano, con gafas de sol (ese momento en que me creo que con las gafas no me verán) salgo pitando sin casi saludar al de la autoescuela del otro lado... ¡Esperpento!




La verdad es que esto no me había pasado nunca...¿quizá decir que viví en Valencia mucho tiempo, donde los coches se dejan sin freno de mano, sirva para no quedar tan mal?
¿O que es de familia? Mi madre se bajó a abrir la verja de su 850 dejándome en la silla dentro, y cuando llegó el coche la atrapó por detrás de las rodillas y la dejó pegada a la puerta(perfil chafado) porque la verja se abría hacia dentro...



Jajjajajaja. Hay muchas tapas con nombres técnico por ahí sueltas....



Enviado desde mi BlackBerry® mientras me bajo el coche.