martes, 14 de abril de 2015

TE QUEREMOS, JOHNY

Mi contacto con las reuniones de Alcohólicos Anónimos se reduce a las películas americanas. Aquellas en las que alguien tiene un problema con sustancias adictivas y acude a grupos de AA AA para, en reuniones, hablar de sus vidas, escuchar al resto, e intentar recuperar el control. Esta es la parte seria del asunto.(de la que, aviso de antemano, no voy a hablar)

Pero la realidad es que, cuando pienso en mis contactos con estas asociaciones, como ya os digo que son siempre a través del cine, lo primero que me viene a la mente son las frases "tipo" que se utilizan en las películas.

Las escenas suelen ser una persona que se sienta en círculo con otras, desconocidas hasta el momento (salvo una, que generalmente es alguien conocido de la protagonista) y que, tras varias sesiones o episodios dramáticos, se dirige un día a los demás, y con silencio de fondo dice; "hola, me llamo Johny y soy alcohólico"


A continuación, puede o no contar su historia; puede o no haber música triunfal, si es que se trata del final de la película. Pero lo que siempre hay es un coro de voces que dice "Te queremos, Johny"

Bueno, y te preguntarás a qué narices viene todo esto. Si es que voy a hablarte de mi oscuro pasado o mi actual adicción.....no seas cotilla y mal pensado que no es así. O sí....


Yo confieso que soy adicta a muchas cosas, pero sobre todo soy una adicta a la culpa. Me siento mal por todo. Lo que pasa y lo que no. Tengo un sentido de la responsabilidad rayano en lo absurdo. Podría calificarse de cierta soberbia.  Mi marido suele decir que si hay un terremoto en China tendré las narices de creerme que la culpable he sido yo por haber saltado en casa...Imaginad el resto. Y claro, teniendo en cuenta que soy así, pero además soy mujer, madre y trabajo fuera de casa....pues ya tenemos la fiesta montada. 

Si los niños dicen que el puré de ayer estaba asqueroso, es mi culpa. Y además de verdad....yo lo hice y realmente ni yo misma me lo hubiese comido...verde, líquido y con mala pinta. (pero es que no me gustan los purés, así que tampoco soy una buena catadora de los mismos). Si no llevan el cuaderno que necesitaban (aunque sea porque no me lo han dicho hasta que las tiendas estaban cerradas) también. Si se me olvida que les había prometido un chupa y no lo he comprado....apaga y vámonos. El drama está servido.

¿De qué voy entonces haciendo gala de malamadrismos varios, incluido el hecho de ser MUSA del Club? Pues no es postureo. Es que he aprendido a vivir con ello. Sí, me siento culpable por todo, pero me aburre ya sentirme así...Esta "amiga" mía, lo digo con todo el odio y la ironía posible, al igual que aquel anuncio famoso que decía "hola, soy tu menstruación", vive conmigo (al igual que la del anuncio, somos también inseparables, o eso parece) y es lo que hay. Es como esos compañeros de piso incómodos que todos hemos tenido en algún momento de la vida: hay que aprender a llevarse bien en la medida de lo posible, controlarlos, hacer vida a pesar de ellos, y poder apartarlos cuando es necesario. Pero viven ahí. Hasta que encuentras la manera de desahuciarlos. Mientras tanto...

¿Cómo se come esto entonces? Pues intentando minimizar sus efectos. Sí, me siento culpable, muchas veces, demasiadas. Pero creo que es parte intrínseca de la condición de madre. No tengo la solución, así que mientras la busco, me encuentro con otras muchas mujeres que pasan por lo mismo. Lo comparto, me río, lloro, me sorprendo porque nadie me critica unas veces, y otras porque sí lo hacen. Pero básicamente me lo paso bien. Al final, ese es el objetivo: reír, siempre reír, y cuanto más mejor. Sobre todo si es de una misma.

Y tomo cartas en el asunto dándole la vuelta a aquello que no puedo cambiar. Porque si mis hijos aplauden cuando al preguntar "¿quién ha hecho el puré de mañana, papá o tú?" y les digo que ha sido papá, no pasa nada.....que Papá haga el puré cuantas veces quiera.


Porque ¿sabes qué? Este blog es eso, una reunión, y ahora es cuando toca decir en alto: 

TE QUEREMOS, JOHNY. y Johny hoy soy yo.


así es como salimos las verdaderas malasmadres de reunirnos con la culpa....con la cabeza bien alta. jajajajajajajaja







martes, 7 de abril de 2015

IF YOU WANNABE......

Sooooo tell me what you want, what you really really want aguana uguana, yeaaaaaah


¿Os acordáis de este primer hit de las Spice Girls? Me recuerdo perfectamente a mí misma, llamando desde la cabina de un sitio a mi amiga Lucía, comentado "el vídeo súper chulo" que habíamos visto en la MTV. Y, por supuesto, ensayando el baile, para poder bailarlo adecuadamente cuando saliésemos. Lo peor era el momento del ensayo, porque en mi casa no había espejos de cuerpo entero, así que me tenía que subir (a escondidas, por supuesto) a la cama de mis padres para poder verme en el espejo que había sobre su cómoda. Descalza y luego estirar la colcha, claro.

Ains....qué tiempos aquellos. Mi verano de los 20 años..... Sufríamos como condenadas por algún imbécil al que le gustaba otra, nuestra vida se reducía a salir, ir a la playa, comer, salir, ir a la playa....TREMENDO, INJUSTO Y CRUEL. Me entra la risa. Era mi segundo año de carrera, la primera vez en mi vida que tenía que estudiar en verano (ni recuerdo qué asignatura, la verdad) y ya comenzaba la vida real....esa en la que las responsabilidades empiezan a pesar. Pero aun así......Que me quiten lo bailado. (risa maléfica es poco....mirada picarona se me pone, jajajajaja)

Uno de los episodios de ese verano consistió en sentarme en las piernas del chico que me gustaba y, que repentinamente se rompiesen las patas de la silla en la que él estaba sentado. Volteretas laterales casi con mi cabeza envuelta en una falda larga negra.... vaya show.

Mirando atrás, podría llamarme a mí misma inconsciente, frívola, inexperta. Pero ¿y lo que disfrutaba?...suspiros morriñentos. Pero no, en realidad, la palabra adecuada era "joven y sin más (pre)ocupaciones que disfrutar de la vida". Lo de querer ser JASP vino después.... Vale. Eso era. Pero ¿Y qué soy ahora? ¿Dejar de tener 20 años implica no disfrutar? PUES NO. 

Ahora, me lo paso bien de manera diferente. Vaya, que no sería una estampa muy apetecible la de una mujer hecha y derecha con las mismas preocupaciones, ¿no? Intento buscar tiempos de ocio, salir, descansar.....lo dicho, lo intento. No me sale muy bien últimamente, pero de verdad que ganas le pongo. Eso sí, tras diversos estudios e investigaciones, todas muy rigurosas, he llegado a una conclusión:  lo que de verdad quiero, what I wannabe ...quiero ser frívola. ¡Ay, sí! Quiero convertirme en una persona frívola 5 minutos al día. No pido más. 

Quiero dejar de pensar que en mis manos está la paz mundial, y regodearme únicamente en la copa de balón con un GT que estoy sosteniendo mientras suena de fondo Wannabe y me parto de risa.

Quiero ser frívola para poder reírme de las chorradas que a diario hay que aguantar. De esa señora que te mira fijamente y te dice "no lo estás dando todo como deberías". Y poder decirle a él "es que yo lo doy todo por las Spice Girls" jajajajaja. ¿Os imagináis la cara? (ahora leedlo otra vez, poned voz-de-patata-en-la-boca y añadid algún "o sea" de vuestra cosecha.)

Quiero ver una peli de risa. De mucha risa. Poder hacerme pis de tanto reírme (esto ya sería un milagro más que una frivolidad, porque no me ha pasado jamás). La última fue "Sex Tape", y encima de ser de risa, la vi un  día con Laura y Ana.....risa, risa, y muchas risas (también algún mojito). No pido mucho.

Quiero hacer alguna frivolidad, tontada o como quieras llamarlo más a menudo. Para sentirme bien. Porque sí. Sin motivo aparente. 

Mientras tanto, y para creerme más mi papel, ya he dado el primer paso......me estoy dando mechas rubias (a ver si es verdad el silogismo de rubia y tonta....)


miércoles, 1 de abril de 2015

LA MUJER DE ATILA

Hoy hace 4 años que llegaste a revolucionar mi vida.  Te llamas Bárbara, y haces honor a tu nombre. Eres como los bárbaros de los tiempos de Roma, una especie de Atila que no deja títere con cabeza allá por donde pasa.

Desde antes de nacer ya diste guerra. Llegaste sin avisar, para romper todos los planes meticulosamente hechos: nos cambiamos de ciudad, yo busco trabajo, niños al cole, casa nueva con el número de habitaciones perfecto, marido que se va 9 meses fuera y sólo viene los fines de semana.....Y de repente decides que quieres tu sitio. Primero, pánico, no soy muy buena en los primeros momentos cuando me cambian los planes. Pero enseguida me fuiste enseñando. 

Recuerdo el día que nos dijeron que ibas a ser niña....jajajaja, vaya risas cuando el médico nos vio la cara y dijo "¿no os hace ilusión? ¿no queríais una niña?" Pues claro, hombre, pero con dos niños ya no contaba con la posibilidad de cambiar de calzoncillos a braguitas.

Desde pequeña ya tenías las cosas claras. Nada de 6 tomas, no. Tú dormías toda la noche, y no había manera de despertarte para comer. Además, hasta que no pasamos a los sólidos, lo tuyo con los bibes fue una relación de amor-odio. Y tu mala leche....jajajajajaja. Mi hermana decía, cuando te veía lanzar los chupetes con cara de mal humor y chillar porque no hacíamos lo que querías, que si hubieses sabido hablar no serían halagos lo que saldría de esa boquita.....

Y así, mi querida bipolar, como yo te llamo porque tus cambios de humor son dignos de estudio, has llegado hasta aquí. 4 añazos, deseando con ilusión que llegue esta tarde y nos veamos (sobre todo por el regalo, seamos claros, que a los 4 años no vamos a pedir más), mientras estás en casa planificando tu día. Según tú, nos vamos de vacaciones y viene tu padre "sólo porque es mi cumple".



Cada vez te gusta más estar conmigo, imitarme, jugar a ser mamás y contarme historias...porque eso sí lo has heredado de mí: hablas por los codos. Y por eso mi responsabilidad es grande. Evidentemente, tengo que ser ejemplo para todos mis hijos, pero parece que tú, por el hecho de ser mujer, te fijas más en determinadas cosas. Pues te prometo que YO MATARÉ MONSTRUOS POR TI, y por tu futuro.



Eres la más pequeña, la niña de todos. Nos tienes dominados, a los que más a tus hermanos, y es que, ¡por donde pasas no crece la hierba!. Y si a los 4 años ya estamos con estas luchas, no quiero pensar en el futuro y en la adolescencia que nos harás sufrir y sufrirás....

Pero te estás haciendo mayor, y me gustas. Cada día me gustas más, si soy sincera. Sigues teniendo esos ataques de mala leche, pero después de un rato del berrinche, te prodigas en mimos, caricias y pides perdón...eso debe ser parte de hacerse mayor, ¿no? 

Como tú dices, no eres la más pequeña, si no la menos mayor de todos. 

FELICIDADES