viernes, 18 de julio de 2014

LA DESNUDA VERDAD DE MI CUERPO

Estaba leyendo el periódico en el Pc del trabajo a mediodía, intentando desconectar un poco de mi día de perros, y tratando de no hundirme más con las noticias espantosas del día, cuando un pequeño artículo (un post en realidad) me llamó la atención y lo leí. Se llama " A los 59, la desnuda verdad de mi cuerpo" y lo puede leer aquí.

En él, su autora escribe sobre una cita que ha tenido con un hombre con el que llevaba saliendo un tiempo y la reacción de él tras el momento en que deciden dar el paso de irse juntos a la cama. 

La reacción de él, que advino de la misma edad que ella, es de casi asco debido a sus arrugas, a sus falta de firmeza, a "los estragos" que la edad y el paso del tiempo han hecho en su cuerpo. Y para evitar esta respuesta por su parte, ya que intelectualmente conectan, le propone "disfrazarse", esconder esas imperfecciones.

¿El resultado? Me refiero a la reacción de ella. Pues eso es para mí lo realmente admirable del post. Si hubiese sido yo, me habría hundido. Sinceramente. Llevo mal el paso del tiempo, y me limito muchas veces a mirar atrás con nostalgia de algunas cosas: ese trasero grande y respingón pero firme, ese pecho pequeño pero alto que podía llevar sin sujetador a veces. Mis brazos, que ahora me obligo a recordar que debo dejar pegados a los laterales cuando saludo con la mano a mis hijos para que la parte inferior no baile a su independiente ritmo.... Y cuando pienso en el futuro, físicamente hablando, me da mucho miedo. La decrepitud del cuerpo, el desgaste....De nuevo empiezo a fustigarme con ideas que sé que no me hacen ningún bien, aunque escondan realidades: tengo que ponerme a dieta, hacer ejercicio, doy asco, no puede ser, vaya vergüenza de aspecto....Pero nunca hago nada. Nada salvo castigarme mentalmente.

Ella, la autora del post, hace un ejercicio tremendamente duro para mí, que decidí imitar: ponte ante un espejo y mírate. Pero mírate de verdad. Uf. Duro, sí, porque lo que ves en frío es un cuerpo. Uno cualquiera, que además, por el simple hecho de ser tuyo, merece más críticas que si fuese ajeno.  Esas piernas de las que siempre has tenido complejos ahora ya es imposible enseñarlas. Esa cintura que en su día fue estrecha y de avispa, hoy es más ancha, más redonda. La piel, que siempre te habían dicho que era suave y sin imperfecciones, ahora empieza a no serlo tanto: pecas, pequeños granitos.... La verdad es que casi me pongo a llorar. ¿en qué momento me he convertido en esto? ¿cuándo ha ocurrido que crecer ya no es sólo una cuestión de celebrar cumpleaños y ser más alta,  y se ha convertido en una cuesta abajo? 

Pero en ese momento, entró mi marido en el cuarto y yo comencé a hacer un gesto rápido para disimular la lágrima que amenazaba con escapar, y ponerme el pijama. Él se puso a mi espalda, frente al espejo, y me abrazó. Sólo eso. Pero un abrazo cargado de significado y de sentimientos. Y comprendí que él no me ve igual. (obviamente no es ciego, tonto, no se engaña. Ve lo que hay, pero es incapaz de desligar la parte física de la que no lo es, y siente amor por lo que ve). Entonces, entendí lo que el post decía: nuestro cuerpo es parte de nosotros, y el paso del tiempo le afecta, lógicamente. Pero las huellas que deja ese tiempo en nosotros no son sólo físicas. Son marcas de vida, y, en el fondo, todo un logro. Si pasa el tiempo es porque tienes la posibilidad de seguir aquí, añadiendo años y vivencias a tu vida. Viviendo. Disfrutando. Peleando.  

Nuestra mente es poderosa, más de lo que creemos. Quiero cuidarme, dejar de ser la que se sienta en el sofá y espera convertirse en modelo por arte de magia y cambiar a la que hace ejercicio. Dejar de ser la que sólo ve lo malo que tiene, y no consigue apreciar las cosas buenas. Aceptarme. Por dentro y por fuera.

Creo que esto es lo que te lleva a sentirte bien contigo misma y hace que alcances eso de lo que habla mucha gente y a mí me suena un poco a tópico: Plenitud. Respeto por una misma. Porque estoy convencida de que todo lo que tú sientas, se proyecta en la imagen que das a los demás. 

Tengo que ser fuerte.
Tengo que quererme más. 
Tengo que ser yo.





lunes, 14 de julio de 2014

SEX TAPE....sí, sí, sex.....

Hace unos días publiqué una entrada hablando de los diversos planes que yo haría el día que los niños se marchasen con sus abuelos de vacaciones. Esos pocos días antes de que nosotros tuviésemos vacaciones en los que podríamos dedicarnos a nosotros dos. Y a cada uno por separado.

Bueno.....pues parece que es cierto eso de "el que no llora no mama", porque antes de que se hayan marchado ya se ha cumplido uno de los puntos de mi lista. O, mejor dicho, dos. He ido al cine a ver una peli de adultos (bastante de adultos) y además me he tomado una copa. 

¡¡¡¡Yihaaaaaaaaa!!!!.  Sí,  podéis imaginarme saltando de alegría en el momento en que el plan se concretó: 3 amigas, un evento, una mancha en la camisa y a malamadrear.

Fuimos a ver SEX TAPE, la película nueva de Cameron Díaz. A ver, no es lo más deep que he visto últimamente, pero es el tipo de película que me hacía falta. Risas, muchas risas, de llorar (de risa).

La sensación era estar viendo de nuevo por primera vez Algo Pasa con Mary. No por Cameron Díaz ni por el argumento, si no por las risas y carcajadas, de desahogo, de partirme.

¿De qué va? Bueno, pues trata de una pareja que lleva ya unos años casada y tiene dos hijos, y no encuentra el momento adecuado, por su día a día, de "que la chispa salte" de nuevo. La chispa sexual. Para eso, graban un video porno que, por error, se sube a la nube...y toda la peli se desarrola intentando recuperar ese video.  Muchas risas y alguna cara de penilla, porque existían demasiados paralelismos con nuestra vida (menos el cuerpazo de Cameron, claro, ¡vaya pibón!)

Sabíamos que habría una presentación de tupper sex, así que cuando llegamos y vimos en el hall de entrada unos cacharritos de silicona ideales que vibraban....bueno, el entrecejo y la boina empezaron a asomar. 

- ¿Qué será?
- Pues....ya sabes, seguro que es "eso"
- Mmmmm.....falta mucho para que empiece, vamos a cotillear.

Y allá que fuimos con cara de entendidas....las 6 malasmadres que estábamos allí.

Esto era lo que había....


Gestos de expertas de "el tema" nos precedían, hasta que nuestra cara se convirtió en esta...


Porque resultaron ser aparatos estimuladores ....de la piel....de la cara.
Jajajajajajajajaja, si es que la que no sabe...No es la primera vez que me pasa, todo hay que decirlo...ya lo conté aquí hace tiempo

Empezamos con las risas ahí, siguieron con la película, y terminaron con la copa que me supo a gloria pero se me quedó corta. 

En cualquier caso, genial tarde-noche (genial eso de decir "voy al cine a sesión de 6", como los nenes, y aparecer en casa a la 1 de la mañana. Gracias a mi #buenpadre), gracias a la jefa que me invitó, con muy buena compañía y unas risas de lo más terapéuticas.....





lunes, 7 de julio de 2014

NO TE METAS EN MI VIDA. NO ME CONOCES.

Cuando digo que río de la emoción porque mis hijos se van a ir 10 días de vacaciones antes que yo, es cierto. Pero cuando digo que los voy a echar de menos infinito y que alguna lagrimilla echaré, también. 

Cuando digo que las vacaciones escolares son un infierno porque los niños están en casa todo el rato y es mucho más cansado, es cierto. Pero cuando estamos los 5 de vacaciones y eso me permite disfrutarlas con ellos y vivir a tope y de relax, también.

Cuando me quejo de lo plastas que son, levantándose cada 5 minutos de noche y haciendo que me encuentre fatal a la mañana siguiente, es cierto. Pero cuando digo que lo mejor son las bienvenidas amorosas al llegar a casa, también.

Cuando echo pestes de lo aburrido que es ir al parque y que me llevo el móvil para juguetear con él, es cierto. Pero cuando ves mi Instagram verás que todo son fotos suyas. Porque estoy ahí, con ellos, y me enorgullezco de cada cosita que hacen.

Cuando ves mis fotos de rrss y crees que esas fotos no son más que postureo, no me juzgues. No me conoces, no sabes nada de mi vida. 

Lo he dicho por activa y por pasiva: yo necesito mi propio espacio para ser yo, para ser mejor persona, y eso incluye mi faceta como madre. Ello no implica dejar de lado a mis hijos (no sé cuánto hace que no me voy de vacaciones sola....¿nunca?), si no hacer lo posible por estar tranquila, relajada y afianzar mi relación con su padre. Porque los dos como pareja somos la base de la familia. 

Un día, los hijos volarán, y nos quedaremos los dos solos. ¿qué harás tú, que me criticas, cuando llegue el momento? ¿Serás una de esas madres/suegras amargadas que no hacen otra cosa que lamentarse de que sus hijos les excluyen de sus vidas por pesadas, meticonas y absorbentes?

Yo disfruto de ellos, menos de lo que me gustaría, pero dejándoles su espacio e intentando buscar el mío....cuando se puede. En esto consiste para mí ser #malamadre: en ser mejor yo para poder ser mejor para ellos. En nunca dejar de ser yo.

Y sobre todo, yo no me meto en tu vida porque no te conozco. No te metas tú en la mía. No me conoces.