Llevo intentándolo mucho tiempo.......ser la mejor madre, la mejor esposa (¿esto se dice así? ¡¡¡porque suena horrible!!!), la mejor profesional, la mejor en todo. Me dejaba "la piel en el pellejo", pero no, no way.
Poco a poco, fui dándome cuenta de que es imposible, así que empecé a pensar que quizá con ser medianamente buena......Pero eso también es complicado. Que si te quedas a trabajar un poco más, justo ese día el niño se pone malo y te sientes fatal. Te coges un día de fiesta y no vas a la oficina, pero la blackberry es una especie de tentación imposible de dejar de lado, y termino contestando a los emails. Y qué decir de cuando organizas todo y dejas a los niños en casa de los abuelos, agotada de toda la semana y deseando tener un ratito para estar con tu marido......pues a las 10 de la noche estás con el pijama (por llamar algo a esa camiseta asquerosa y el pantalón de HM de colores ya desconocidos) y deseando haberte operado de miopía para no tener siquiera que levantarte a quitarte las lentillas.
Pero es que siempre recibo avisos de chicas que son madres, trabajadoras y están casadas. no sólo tienen tiempo de arreglarse e ir a la pelu, salir con sus hijos, ir al gimnasio, salir de cena, si no también de cocinar, publicar sus recetas, decorar la casa.......y me siento fatal, porque yo no hago ninguna de esas cosas.
Así que, me he dicho, ¡¡¡¡es hora de cambiar!!!! ¡¡¡¡¡Acéptalo!!!!! No eres superwoman- ellas sí. Pero puedes intentarlo de otra forma.......Qué tienen todas ellas en común? Que todas las que no lo somos las odiamos (desde el cariño) y que, además, ellas tienen un blog.
Así que me he ido a lo más inmediato, empezar a escribir un blog.........y eso que ya ha pasado un mes y medio desde el fatídico 1 de enero.
Ya veis, que YO NO SOY SUPERWOMAN, PERO SIGO INTENTÁNDOLO

